MALINCHE

Doña Marina, cómo desde su niñez fue gran señora de pueblos y vasallos, y es de esta manera: que su padre y su madre eran señores caciques de un pueblo que se dice Painala, y tenía otros pueblos sujetos a él, obra de ocho leguas de la villa de Guazacualco, y murió el padre quedando muy niña, y la madre se casó con otro cacique mancebo y hubieron un hijo, y según pareció, querían bien al hijo que habían habido.

Acordaron entre el padre y la madre de darle el cargo después de sus días, y porque en ello no hubiese estorbo, dieron de noche la niña a unos indios de Xicalango, porque no fuese vista, y echaron fama que se había muerto, y en aquella sazón murió una hija de una india esclava suya, y publicaron que era la heredera, por manera que los de Xicalango la dieron a los de Tabasco, y los de Tabasco a Cortés, y conocí a su madre y a su hermano de madre, hijo de la vieja, que era ya hombre y mandaba juntamente con la madre a su pueblo, porque el marido postero de la vieja era fallecido; y después de vueltos cristianos, se llamó la vieja Marta y el hijo Lázaro; y esto séllo muy bien, porque en el año 1523, después de ganado Méjico y otras provincias, se había alzado Cristobal de Olí en las Higueras, fué Cortés allá y pasó por Guazacualco, fuimos con él a aquel viaje toda la mayor parte de los vecinos de aquella villa, como diré en su tiempo y lugar; y como doña Marina en todas las guerras de Nueva España, Tlascala y Méjico fe tan excelente mujer y buena lengua, como adelantaré diré, a esta causa la traía siempre Cortés consigo....

 
     
 

según " Historia verdadera de la conquista de la Nueva España " Bernal Díaz de Castillo. Ed, Bruño.